Charles Bukowski – La autodestrucción como camino creativo
Charles Bukowski – La autodestrucción como camino creativo
sep 12
¿Cómo ser un buen escritor?
Tienes que cogerte a muchas mujeres
bellas mujeres,
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y los nuevos talentos.
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Vete al hipódromo por lo menos una vez a la semana
y gana si es posible.
Aprender a ganar es difícil,
cualquier tipo puede ser un buen perdedor.
Y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu cerveza.
No te exijas.
Duerme hasta el mediodía.
Evita las tarjetas de crédito.
Acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
Y si tienes capacidad de amar,
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad
de la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
Saborear la muerte
no es necesariamente una mala cosa.
Aléjate de las iglesias y los bares
y los museos y como las arañas,
sé paciente, el tiempo es la cruz de todos.
Más el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
Quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre.
Una amante continua.
Agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa,
dale duro.
Haz de eso una pelea de pesos pesados.
Haz como el toro en la primera embestida.
Y recuerda a los perros viejos, que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun.
Si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres sin comida sin esperanza…
Entonces no estás listo
toma más cerveza.
Hay tiempo.
Y si no hay, está bien igual.
Charles Bukowski es una de las figuras más influyentes de la literatura y la poesía norteamericanas.
Su vida ya es, en sí misma, una novela trasgresora. Bebedor empedernido, como lo fue en su día Hemingway; polémico, irreverente Bukowski ha dejado una extensa obra, así como una colección de frases e imágenes a cada cual más interesante.
El hecho de observar la figura de este autor me llena la cabeza de preguntas. ¿El camino de la creatividad pertenece al virtuosismo o más bien es sucio, como cualquier pantano lleno de alimañas? La respuesta, imagino, tendrá mucho que ver con la propia persona o personalidad del autor. Serán cientos los ejemplos, genios con vidas ordenadas o pulcras, al menos de cara al exterior, cuyo genio únicamente se exhibe en sus obras y no en sus discretas exitencias. Sin embargo, con un simple vistazo a la historia, uno percibe cierto caos alrededor de quien influye decisivamente en el pensamiento humano. Unos son alcohólicos, drogadictos, maltratadores o violentos, uraños, crueles, déspotas y todo un compendio de terribles defectos que parecen consumirles hasta el fin de sus días.
¿Es la perdición, el bushido de la creación?
Jeje vaya que peligro puede llegar a tener charles…
Saludos!
Obvio, no hay que ser un genio para llegar a esa conclusión…